Definí límites antes de empezar
Elegí un monto que puedas perder sin afectar alquiler, comida, salud, transporte, deudas o ahorro. Ese monto es un gasto de ocio, no capital. Fijá también una duración de sesión y una hora de cierre. Tomá la decisión antes de ver un resultado.
Un máximo diario, semanal o mensual que no aumenta después de una pérdida.
Una sesión corta con alarma y pausas fuera de la pantalla.
Cuando se alcanza, la sesión termina. No se intenta recuperar.
No usar crédito, préstamos, dinero de terceros ni fondos esenciales.
Señales de que conviene parar
- Pensás en apostar durante gran parte del día.
- Aumentás montos para recuperar pérdidas.
- Ocultás actividad o gastos a personas cercanas.
- Usás dinero destinado a necesidades, deudas o ahorro.
- El juego afecta sueño, trabajo, estudio o relaciones.
- Te sentís ansioso, irritable o desesperado al intentar detenerte.
No persigas pérdidas. Cada ronda nueva tiene su propio riesgo. Haber perdido antes no hace más probable recuperar el dinero en la próxima apuesta.
Pausa, límites y autoexclusión
Si los límites voluntarios no alcanzan, usá las herramientas de pausa o autoexclusión disponibles en la cuenta. Pedí a soporte confirmación escrita del período y consultá qué pasa con saldo, promociones y comunicaciones de marketing. También podés bloquear sitios y pedir a tu banco información sobre controles de pagos relacionados con juego.
Una autoexclusión funciona mejor junto con apoyo humano y cambios prácticos: retirar accesos guardados, desinstalar aplicaciones, bloquear anuncios, limitar medios de pago y contarle la situación a una persona de confianza.
Ayuda en Argentina
Si te preocupa tu forma de jugar, podés contactar a Jugadores Anónimos de Argentina, que publica reuniones y recursos para personas que desean dejar de apostar. Para familiares y amigos, JUG-ANON Argentina ofrece grupos de apoyo.
La Línea 141 de Argentina recibe consultas vinculadas a consumos problemáticos, incluido juego compulsivo. También podés consultar al sistema público de salud o a un profesional de salud mental de tu zona.
Si existe riesgo de autolesión, violencia o una emergencia médica, no esperes una respuesta de un casino. Contactá de inmediato los servicios de emergencia locales y buscá compañía de una persona de confianza.
Menores de edad
Los menores no deben apostar. Familias y cuidadores pueden proteger dispositivos con controles parentales, impedir el uso de medios de pago guardados y hablar de probabilidades, publicidad y pérdidas. Si un menor accedió a una cuenta, contactá al operador y al método de pago sin demora.